¿Quieres contarnos tu venganza dulce? Ahora puedo hacerlo de forma totalmente anónima. Una vez nuestro área de redacción valide tu venganza dulce podrás verlas publicada.
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| El señor de la renta |
| Bn si q es dulce el vengarze en especial en mi caso el señor q nos cobraba la renta un dia q dijo con anticipacion un dia antes q venia x ella ok todo bn ahi pero al siguiente dia fue y a la hora q dijo fue pero nosotros no pudimos estar en casa a esa hora en fin a las 11:35pm de ese dia marco a la casa y yo conteste y dijo q habia escuchado musik y q no lo quisimos abrir etc etc y q el no iba a estar soportando ese tipo de cosas y q al sig dia iba a ir a las 8:00am por el dinero y q desalojaramos ahi, pero despues de un buen rato hablando x telefono aguantandome las ganas de decirle q !$·$$·%$%/$·&/()/%(& en fin creo q me entienden, pues puso un ultimatum dijo:mañana voy x el dinero y al siguiente mes costara mas la renta y si no les gusta desalojen. bien pues apenas colgue y dije q de alguna forma lo iba a hacer pagar x esto y pues empeze a pensar en todas las formas posibles y donde mas le doliera y dije obvio el dinero. entonces me espere como unos 4 meses para q no pareciera obvio q fui yo y despues de esos 4 meses acabe con sus autos y luego en un lugar al q el acostumbraba ir a gastarse la renta en celebrar pues pague a unos viejos conocidos xq le dieran la paliza de su vida xq nos hizo pasar x malos ratos a mi y a mi hermana y pues puede q me haiga cosatdo algo no mucho pero si algo el pagar x la golpiza pero valieron cada centavo y me siento hoy en dia d elo mejor :) |
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| La vida es un boomeran, todo vuelve |
| Yo era la novia de Gastón, pero siempre me estuvo engañando, dos meses enteros, llore 3 meses hasta recuperarme. Luego de un año volvi a hablar con el, conocio una chica por internet y se enamoró³. Yo había planeado todo, esa chica no existía. Le dije que yoe ra su mejor amiga, me pido que lo ayude con "ella", y con gusto acepte. Luego con "esa chica que yo me había inventado" le hice de la vida un horror por meses, por lo que me había hecho lo hice sufrir y que bien que me siento. |
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| Héctor |
| De joven me encantaba el deporte, mi única ilusión era que llegará el domingo, ponerme la equipación de la categoría infantil del Moscardo C.F. y soñar con poner el campo a mis piés. Un día lo tuve al alcance de mi mano: durante una final del torneo infantil de la Comunidad de Madrid agarre el balón me diriji a la porteria contraría cual personaje de comic japones, sólo me quedaba un defensor por superar a la altura del medio campo, lo regateo con una preciosa gambetada girando a la derecha y me tome de bruces con el arbitro perdiendo tanto la bola como la ilusión. Le miré, me miró y me recrimino con un seco "te vas a caer chaval". Una semana me duro el disgusto. Como la vida es una paradoja al cabo de los años, durante mi étapa de profesor de educación física y en mi función de entrenador de baloncesto del equipo femenino del colegio, observe como aquel colegiado animaba fervientemente a una muchacha por lo que deduje que se trataba de su hija. A pocos minutos del final del partido, con dos puntos por arriba para mis chicas, vi como la muchacha corría con sus zapatillas desabrochadas, no podía creer que nadie se diera cuenta más que yo, pero mantuve cerrada mi boca. A falta de cinco segundos para el final la rubia alta y lozana agarro el balón y se dirigía irremediablamente hacía el empate y a la altura de mi banquillo piso sus cordones, se fué al suelo, la ayude amablamente a levantarse girando mi cabeza hacia la grada donde mirando a aquel señor de corbata afirme "Se va a caer tu chavala" |
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